Inicio de sesión

Registrate haciendo click

Si olvidaste tu clave, hacé click


Registro


Recuperar clave


#Nota

#¬ŅSer intocable en Las Leonas?

#ElDiarioDeCecilia

Desde Holanda, la columna de opinión de la ex Leona Cecilia Rognoni

A√ļn cuando cre√©s que sos imprescindible en un equipo, a√ļn cuando sent√≠s que pod√©s estar, nada te garantiza que ese lugar vaya a ser tuyo.

Mi comienzo en la Selecci√≥n fue lento. Tuve que encontrar mi lugar, sentarme durante casi dos a√Īos en el banco de suplentes y reci√©n, cuando el tiempo, la experiencia y un entrenador lo determin√≥, pude empezar a volcar en una cancha lo que sab√≠a.
Viví con intensidad cada torneo, cada partido y cada viaje en el que me tocó estar. Disfruté de lo previo, grabando cada detalle en mi memoria.

Fuerza constante, jam√°s rendirse, luchar hasta el final, dar todo y a√ļn m√°s, fueron los motores que me motivaron y me hicieron relegar el resto de mi vida, s√≥lo por pertenecer a la Selecci√≥n.

Con todos estos sentimientos vinieron momentos como Perth 2002, con la medalla del campeonato Mundial, el himno argentino sonando en el estadio y la bandera de mi país flameando en lo más alto del mástil. Menos mal que no estuve en el Mundial de Rosario 2010 dentro de la cancha; no lo hubiera soportado emocionalmente.

Cuando vivís esos momentos te sentís en la gloria, creés que esa es tu vida y que jamás terminará.
Mi inicio en el equipo implicó la salida de otra jugadora. Si bien yo estaba feliz por la etapa que comenzaba, en el fondo sabía que alguien la estaba pasando mal porque dejaba de pertenecer al equipo nacional. Con esa sensación comencé mi carrera en el alto rendimiento.

Ni en mi mejor momento deportivo logr√© relajarme y no pensar en el futuro. Si bien me focalizaba en crecer y prepararme para cada torneo, sufr√≠a constantemente las bajas de jugadoras que quedaban en el camino. Si a ella la sacaron as√≠, ¬Ņqu√© me espera a m√≠?, me preguntaba en cada ocasi√≥n.

S√≥lo mi cualidad deportiva y mi talento me permitieron perdurar por algunos a√Īos en ese lugar tan deseado. Pero a mi tambi√©n me lleg√≥ el final. Toda la incertidumbre y el miedo de c√≥mo ser√≠a, qued√≥ relegado por lo r√°pido, injusto y duro que fue.
Ya no hay vuelta atrás, ya no se puede cambiar nada. Se terminó.

Todos los jugadores en los buenos momentos nos creemos irremplazables, hasta que alg√ļn factor modifica ese estado.

Hoy no me importa cu√°nto duraron esos buenos momentos, lo que valoro es que pude aprender, crecer, entender y aceptar que nadie es intocable, nadie es para siempre.

#Volver